Este viernes se esperaba en el Sánchez-Pizjuán como
un día clave para cerrar alguna o algunas incorporaciones. Podría haber sido, por la mañana,
la de Jesús Navas,
a quien cazó ESTADIO en el Ramón Sánchez-Pizjuán junto a su padre y Margarita Garay, agente de Bahía Internacional. Pero el palaciego sólo estuvo 45 minutos en las oficinas del estadio, donde propuso algunas matizaciones a la tercera oferta nervionense.
A las 12:45 horas, salió y se dirigió hacia el
Hotel Los Lebreros, donde, curiosamente, coincidió con la expedición del Sevilla antes de que ésta partiese hacia el aeropuerto de San Pablo, con destino a Londres, donde ha aterrizado pasadas las 18:30 horas.
Como informó ED, el encuentro
no acabó con el negocio roto ni cerrado. Simplemente, se acercaron más las posturas, a la espera de novedades. Con Castro y Arias ya en Inglaterra, éstas podrían no demorarse mucho. De hecho,
Navas espera en su 'cuartel' una llamada para conocer si, definitivamente, el Sevilla da el 'ok' a lo propuesto por la mañana.
Navas se limitó a decir un "hay que esperar", mientras que el presidente blanquirrojo, más tarde, anunció un "vamos a intentarlo". Así las cosas, queda claro que todos están poniendo de su parte y que el posible acuerdo, tras haber estado a años luz,
puede acabar cerrándose en unas horas. O eso, o romperse definitivamente.