Cuando Novak Djokovic ganó por primera vez el Masters 1000 de Miami, que por cierto fue el primer evento de este nivel que se llevó en su carrera allá por 2007, Jakub Mensik apenas tenía 7 meses. Sin embargo, de aquello han pasado ya 19 años y el niño se ha hecho mayor y en la madrugada de este domingo y tras sufrir horrores por culpa de la lluvia que ha asolado la ciudad, el alumno ha superado al maestro. Era la gran oportunidad del de Belgrado para sumar su título 100, pero la realidad le ha golpeado de lleno y el joven checo se ha llevado la final.
Hasta ahora Nole venía siendo un absoluto tirano en todo el torneo, siendo el único de los capos que había sido capaz de resistir en un cuadro plagado de sorpresas desde casi el primer día. Pero él estaba jugando casi como en sus buenas tiempos, arrollando a quien se le ponía por delante y con mucha seguridad, por lo que se postulaba como gran favorito. Sin embargo, partiendo de la base de que la veteranía es un grado, hay veces que no lo es tanto y es mejor el desparpajo y la soltura que dan la adolescencia, como ha sido el caso.
La lluvia que cayó durante buena parte del día retrasó unas 6 horas el partido, causando también la suspensión de la final femenina de dobles, que comenzó más tarde y alargó aún más la espera de ambos. Pero al final saltaron a pista y Mensik empezó agresivo, rompiendo el primer servicio de Djokovic en el segundo juego del primer set. Y es que al serbio le costó entrar en el partido, aunque finalmente logró devolver el 'break' en el séptimo juego. El empate a 'breaks' llevó al 'tie-break', una de las especialidades del joven checo, que se puso 5-0 y contó con 4 pelotas de set con 6-2. Cedió las dos primeras pero aprovechó la tercera para apuntarse la primera manga.
Más tarde los dos tenistas disputaron un segundo set vibrante, defendiendo su servicio sin apuros, aunque con un Djokovic agotado, superado físicamente por su joven rival y mostrando algún problema en su ojo, que lucía hinchado, pero aún así aguantó. Sin embargo, el 'tie-break' de esta segunda manga no fue muy diferente al de la primera. Mensik se puso 6-3 con 3 bolas de set y partido. Desaprovechó la primera tras dejar pasar una pelota que creyó fuera pero tocó línea, pero no falló en su segunda oportunidad, certificando su solvencia en las muertes súbitas, pues ha ganado los 7 desempates que ha disputado en este torneo en Miami. Y así el joven checo certificó el primer Masters 1000 de su vida, "el primero de muchos" como firmó en la cámara tras el partido.
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