El mundo del motor en España vive un gran momento, con pilotos nacionales triunfando a lo largo y ancho del mundo en muchas categorías. Ya sea en las dos ruedas, con los Márquez en MotoGP; o en las cuatro, con Álex Palou ganando en la Indycar; Fernando Alonso y Carlos Sainz destacando en la Fórmula 1, o el siempre competente Carlos Sainz padre en el Rally Dakar. Sin embargo, hay una puerta que hace mucho que no se rompe, la del mundial de rallies. El WRC, donde desde la retirada de Sainz solo Dani Sordo mantuvo el tipo, pero después del cántabro seguimos en busca de otra estrella.
El año pasado vimos grandes momentos de Pepe López en WRC2, como en Montecarlo, pero este curso la cosa es diferente. Tras vivir en 2024 una de las mejores ediciones de la historia del campeonato de España, con Alejandro Cachón y Diego Ruiloba peleando hasta las últimas instancias, se pudo entrever que había futuro, y parece ser que sí. El primero de ellos, ganador final, está enrolado en las filas de Toyota en el certamen mundialista. Además de él también aparece Jan Solans, que ya sabía lo que es disputar estas pruebas. Pero ahora se ha sumado Ruiloba.
El asturiano cumplió una meta al entrar dentro de la agencia de Fernando Alonso, A14 Management, siendo el primer piloto que no es de monoplazas en hacerlo, y parece que ha dado sus frutos la alianza. Tras llegar muy lejos con Citroën, ahora la marca francesa le ha dado la oportunidad que buscaba. Este 2025 tendrá un total de seis pruebas para mostrar su valía. La primera de ellas llegará en el Rally de Canarias, que significa la vuelta del WRC a España tras no formar parte del calendario el curso pasado.
Pero antes de la prueba canaria, que será la cuarta del certamen y tendrá lugar del 24 al 27 de abril, esta semana llega la tercera, una de las más especiales, el Rally Safari, en Kenia, que tendrá lugar desde el jueves hasta el domingo.. Esta prueba es muy especial, pues por su dureza es la única prueba del calendario en la que los coches tienen un aspecto visiblemente diferente. Los pilotos se enfrentan en Kenia a algunas de las carreteras más duras de la temporada, sobre un terreno extremo y un tiempo impredecible. Además. abarca 384,86 kilómetros cronometrados, lo que lo convierte en el más largo del año.