España fue a China con sólo 12 deportistas y tres de ellos se trajeron un bronce. Puede ser un mal resultado o muy bueno, según se mire. De hecho, la delegación española concluye los Mundiales de pista cubierta de Nanjing acabó la vigésimo sexta de medallero, pero el resultado fue muy positivo, pues no se habían logrado esos guarismos desde hace quince años.
La líder del grupo, la gallega Ana Peleteiro, abrió la cuenta en triple salto y Elvin Josué Canales y Fátima Diame, con otros dos terceros puestos en el 800 y la longitud, lo completaron.
“He disfrutado mucho del concurso porque me siento confiada. Ejecutamos nuestro plan a la perfección con mi primer salto e intenté saltar más, pero las rivales saltaron más que yo. Trabajaremos más con mi entrenador -Iván Pedroso- porque tenemos que perfeccionar algo más la aproximación", asegura una atleta que ya ganó el bronce hace un año, pero que, debido a una lesión en la pierna derecha, tuvo que cambiar su pierna de batida.
Si de Diame podía albergarse alguna esperanza, aún menos de un Elvin Josué Canales que ha sido la gran sorpresa y que, según avisa, sólo es el comienzo. El atleta nacido en la capital hondureña y que reside en Girona desde los tres años llegó a meta con un tiempo de 1:45.03, solo por detrás del estadounidense Josh Hoey (1:44.77) y del belga Eliott Crestan, plata con 1:44.81.
"Sabía que la carrera iba a ser muy rápida. La estaba analizando desde ayer. Hoy no hice otra cosa que dejar atrás las emociones y luchar contra los pensamientos intrusivos. No quería que me afectara el 'síndrome del impostor', aunque también pensaba que me lo merecía, que me merezco esto. Me ha salido a la perfección lo que tenía grabado en la cabeza, porque en el momento clave me he podido colocar. No he llegado a la plata, pero soy tercero del mundo. Es una medalla que llevo buscando desde el 10 de enero y siento que la merezco. He venido para quedarme, quiero quedarme y dar alegrías al atletismo español", afirma el atleta catalán, la gran sorpresa del equipo español.
Del resto de atletas participantes en las finales de la última jornada, Adrián Ben y Mariano García finalizaron sexto y octavo, respectivamente, en una final del 1.500 que se llevó noruego Jakob Ingebrigtsen, quien hizo el doblete tras ganar también en los 3.000 metros. Ninguno de los dos atletas españoles tuvo opciones de pelear por las medallas.
Por último, Esther Guerrero, quinta en el europeo de pista cubierta de Apeldoorn (Países Bajos) en 1.500, concluyó novena con 4:07.76. La catalana fue duodécima en Glasgow 2024, por lo que logra su mejor posición en un Mundial.