El futbolista del Manchester City, Jack Grealish, vuelve a ser noticia por razones extradeportivas. El jugador inglés, que se encuentra en proceso de recuperación de una lesión en la ingle, ha sido captado en evidente estado de embriaguez a la salida de un pub en Newcastle durante la madrugada del domingo. Este episodio genera aún más controversia en una temporada donde su rendimiento ha estado lejos de las expectativas.
Según ha informado el medio británico Mail Sport, Grealish fue visto abandonando un club social en la ciudad inglesa en compañía de un amigo, con signos claros de ebriedad. Horas después, el Daily Mail publicó imágenes donde el extremo del Manchester City camina tambaleándose con una botella en la mano, antes de subir a un vehículo donde le esperaba su chofer privado.
El jugador, que llegó al equipo dirigido por Pep Guardiola en 2021 por una cifra cercana a los 118 millones de euros, ha sido criticado en varias ocasiones por su afición a la fiesta y el alcohol. Esta nueva controversia reabre el debate sobre su compromiso profesional, especialmente en un momento donde el City se encuentra en plena lucha por los títulos.
No es la primera vez que Grealish es captado en situaciones similares. Su amor por la fiesta quedó en evidencia tras la celebración de la Champions League hace dos temporadas, cuando protagonizó un mediático fin de semana de excesos en Ibiza, Turquía y Manchester. En aquella ocasión, sus salidas fueron recogidas por numerosos medios de comunicación a nivel mundial.
Más recientemente, el futbolista también fue visto con una misteriosa mujer rubia que no era su pareja, apenas unos días después de convertirse en padre por primera vez. Este tipo de incidentes han puesto en duda su profesionalismo, algo que preocupa tanto a los aficionados como al cuerpo técnico del Manchester City.
En lo deportivo, Grealish atraviesa una de sus temporadas más irregulares desde que llegó al Etihad Stadium. Afectado por lesiones y lejos de su mejor nivel, ha disputado 26 partidos en los que apenas ha marcado dos goles y repartido cinco asistencias.
El extremo inglés fue titular y jugó los 90 minutos en la reciente victoria del City ante el Plymouth Argyle en la FA Cup, pero su rendimiento dentro del campo sigue sin convencer. Con su equipo luchando en varias competiciones, este nuevo escándalo se convierte en un dolor de cabeza más para Pep Guardiola, quien intenta mantener la estabilidad del vestuario en un tramo clave de la temporada.