Dentro del gran momento por el que atraviesa el Real Betis, no está siendo una temporada sencilla para Ezequiel 'Chimy' Ávila. En lo que va de año, el argentino sólo ha disputado tres encuentros en LaLiga, todos ellos como suplente, viéndose lastrado por una lesión que le hizo ser baja en las cuatro primeras jornadas de este 2025. Pero como todos en Heliópolis, el atacante está ilusionado con una recta final de curso en la que los verdiblancos quieren pelear por la Champions y sueñan con levantar su primer título europeo en la Conference League. Eso sí, pide no salirse del clásico 'partido a partido'. "De acá a final de temporada quedan muchos encuentros. Hay que tratar de conseguir los objetivos que nos propongamos. Mi expectativa la vivo en el día a día. Lo que es jugar de local, el equipo que tenemos, el grupo familiar que se armó… Eso es fundamental para que las cosas salgan más fáciles de lo que pensamos", ha asegurado en una entrevista en Bolavip.
Con contrato en vigor hasta 2027, el ex de Osasuna rechazó varias ofertas el pasado verano para cumplir su deseo de triunfar con las trece barras. Recibió llamadas de Brasil y México, donde ya rechazó al América, y también de Europa, con Grecia y Turquía como destinos que le permitían ganar un sueldo mayor. Se siente a gusto en La Palmera y no piensa más allá, aunque en su país sueñan con verle de vuelta y él también admite que algún día le gustaría desandar ese camino, si bien no ha llegado el momento.
"Soy una persona que va día a día, hoy yo no puedo meterme en un compromiso o meter en compromiso a alguien por decir 'mañana quiero volver a Argentina' porque uno no sabe cómo es el destino a cada uno. Si me preguntas si en algún momento me hace ilusión volver a la Argentina, sí, claro que me hace ilusión porque es mi país, está el equipo de toda la vida y uno como trabajador de este deporte siempre quiere volver a la primera obra que salió, ¿no? Y la verdad que ojalá que en algún momento de mi carrera pueda hacer una vueltita para Argentina", manifestó, sin querer mojarse acerca del destino preferido.
"Pasa que está muy dividido todo porque yo soy hincha de (Rosario) Central, como toda mi familia; hice todas mis Inferiores en Boca y San Lorenzo fue un equipo que siempre va a estar presente en mí porque fue el que me dio la oportunidad de vivir del fútbol, el club que me hizo vivir la verdadera adrenalina. Hay muchas sensaciones. Yo no puedo decir 'mañana quiero volver a Boca', 'mañana quiero volver a Central', 'mañana quiero volver a San Lorenzo'. Yo no puedo decirlo, el destino solamente lo sabrá y cuando sea el momento. Hoy estoy en el Betis y estoy feliz, eso es lo importante. El día de mañana si tengo que volver a la Argentina, será o no será. Lo dejo en la mano de Dios. Desde mi punto de vista personal, me gustaría volver porque es mi país, porque está mi familia, porque hay muchas sensaciones bonitas y sentimentales, pero no puedo meter en compromiso a nadie porque no sé qué va a pasar con mi futuro", sentenció.
Por otro lado, el rosarino también sorprendió al desvelar sus planes una vez que cuelgue las botas. Le gustaría jugar antes junto a su hermano Gastón, cedido actualmente en el Fortaleza brasileño por el Ajax de Ámsterdam. Pero más allá de esa posibilidad que no parece sencilla, ambos ya han hablado para formar un futuro tándem en los banquillos. "Siempre digo que si no es como jugador, será como cuerpo técnico. Él será el primero y yo el segundo por el tema de mi temperamento y por la forma de ser. Si me expulsan en el campo… imagínate como míster. Entonces, que mi hermano ponga la cara ahí, pero yo estaré a su lado en todo momento", destacó.