La diferencia entre un cuadro y otro de la Copa Davis es cuanto menos sustancial, ya que mientras por un lado están las tres grandes favoritas, Australia, Estados Unidos y la campeona, Italia; por el otro podemos encontrar a Países Bajos, el verdugo de España, que esperaba rival en semifinales desde ayer, y ya lo tiene. Alemania y Canadá llegaban a Málaga sin sus mejores jugadores, pero con la ilusión de llegar mucho más lejos de lo que esperaban. Y al final el gato al agua se lo ha llevado el equipo europeo y por la vía rápida, pues al contrario de a lo que nos estábamos acostumbrando, esta eliminatoria solo ha necesitado dos partidos.
En el primero Daniel Altmaier venció sin problemas a Gabriel Diallo, para plantarse en el segundo con la tranquilidad de que estaba su mejor jugador, Jan-Lennard Struff ante un Denis Shapovalov en horas bajas. El teutón no tiene la pista extremadamente rápida como este como su mejor superficie, pero por su físico y potencia es cierto que se adapta bien a ella. Aunque de primeras le ha costado, debido a que el canadiense, experto en dar un poco más de sí mismo cuando se pone el trébol en el pecho, ha superado al europeo en el primer parcial por 6 a 4 tras una rotura en el momento justo.
Pero cuando estaba contra las cuerdas y obligado a remontar, Struff ha comenzado a carburar. Su saque cada vez era más certero y la derecha le corría a mayor velocidad, y como siempre, con las subidas a la red como seña de identidad. Pero Shapovalov no fallaba y así se han llegado al 5 iguales, donde la presión ha podido al norteamericano, incapaz de cerrar el partido, por lo que todo se ha decidido en el tercer set.
Una manga por delante para decidir si Alemania pasaba a semis o era necesario el dobles, donde la ventaja hubiera sido teutona con el binomio campeón de las Finals, pero no ha sido necesario. Tras una batalla en la que Struff golpeó primero con una rotura, que sin embargo no fue capaz de hacer buena cuando servía para ganar, lo que le dio la opción a Shapovalov de seguir remando, sin embargo, en el momento clave, el 'tiebreak', nada de eso sirvió y la victoria fue para el número 43 del mundo, que ya mira al próximo viernes, cuando se medirán a los neerlandeses.