Los pilotos oficiales de
Yamaha, Maverick Viñales y
Valentino Rossi, han completado la última jornada de test en
Phillip Island (Australia) con sensaciones contrarias, mientras que el español ha tenido un día "muy positivo" y ha conseguido tener las "cosas claras", el italiano se marchado descontento porque ha intentado trabajar en el ritmo de carrera y "no ha funcionado".
"Ha sido un test muy positivo para nosotros. Vinimos aquí a probar muchas cosas y ahora tenemos las cosas claras e incluso sabemos que puesta a punto podemos utilizar en
Catar. Hemos trabajado mucho y estamos contentos por ello", dijo
Viñales en declaraciones facilitadas por el equipo.
Además, señaló que se han concentrado "básicamente en el ritmo de carrera" y que está "satisfecho", pero que aún pueden mejorar. "No nos hemos decidido sobre el carenado todavía, veremos", indicó.
Por otro lado, su compañero
Valentino Rossi comentó que ha sufrido con los neumáticos, "especialmente con el delantero". "Hemos intentado trabajar en el ritmo de carrera porque el año pasado fue un problema para nosotros así que hemos trabajado en esta línea pero tengo que intentar algo más porque no ha funcionado bien", explicó.
"Ha sido un test complicado para mí así que no estoy muy contento, en
Catar tendré que trabajar más. A
Maverick le gusta mucho
Phillip Island así que es normal que vaya rápido", sentenció.