Albert Ramos-Viñolas, uno de los últimos grandes exponentes del jugador español puro de tierra batida y que llegó a ser el número 17 del ranking ATP, ha decidido colgar la raqueta a los 37 años, tras 18 temporadas como profesional
Albert Ramos-Viñolas disputando un partido ATP sobre tierra batida - Cordon PressFrancisco Salas3 min lectura
El paso del tiempo es una realidad inexorable de la vida y que lógicamente afecta al deporte, sin embargo, siempre cuesta despedir a los deportistas que durante años y años nos han acompañado con mayor o menor éxito, y en el tenis español, debido al 'boom' de este siglo, no son pocos lo que están diciendo adiós de sus carreras en el pasado reciente. No todos son Rafa Nadal, pero si que es cierto que hay muchos nombres más como quien confirmó su retirada este domingo, Albert Ramos-Viñolas, uno de esos jugadores de perfil medio que siempre tenía algo que decir.
El español ha confirmado su adiós, pero no ha confirmado ni el momento ni el torneo que jugará para echar el cierre a su carrera en las pistas, no obstante, teniendo en cuenta la cercanía de su torneo de casa, el Conde de Godó, se puede esperar que sea una de las opciones, pero sin estar nada cerrado aún. El barcelonés de 37 años anunció en Instagram su decisión aludiendo a la cruda realidad. "He sentido que mi cuerpo ya no rinde al máximo nivel y es el momento de aceptar el final de mi carrera como tenista profesional".
Pese a todo, siempre es complicado irse y más para alguien que como se ha podido apreciar, vive por y para el tenis y ha luchado por poder seguir en él. "Mi corazón quiere seguir, ama al tenis y la competición pero mi cabeza me dice que todo acaba y que es mejor aceptarlo. Vendrán nuevas etapas. No me siento preparado para concretar donde será mi último partido. Pero estoy seguro que será mi última temporada".
Una carrera muy destacada
Ramos cumple en este 2025 su decimoctava temporada en el circuito ATP que va a cerrar con cuatro trofeos en su palmarés. Tiene en sus vitrinas el triunfo en Bastad en el 2016, en Gstaad, en Suiza en el 2019, en Estoril y en Córdoba, Argentina, el más reciente, en el 2022. Todos en tierra batida, superficie donde ha sido uno de los últimos grandes exponentes del arcillero español competitivo hasta la médula y capaz de agarrarse como nadie. Y le ha ido siempre bien, pues alcanzó el número 17 del mundo, su mejor posición en el ránking.
Además, Ramos, llegó a ser cuartofinalista en Roland Garros en el 2016, su mejor papel en un Grand Slam; y disputó ocho finales, entre ellas la del Masters 1000 de Montecarlo que perdió contra Rafael Nadal. Pero ahora es el momento de colgar la raqueta. "Gracias a todos. Ahora toca disfrutad de los últimos partidos. Nos vemos en la pista como siempre".