Carlos Sainz podrá presumir que, en su estreno con Williams, nadie hizo un mejor tiempo que él en los tres días de test oficiales que se han celebrado en la temporada 2025. El piloto madrileño, que no se subió al coche en el último día en el circuito internacional de Sakhir, hizo el mejor tiempo en el segundo día y ninguno de los que cerraron los test el viernes lo mejoró.
Eso, obviamente, no le sirve para nada de cara a lo que llega en dos semanas, pero al menos le da la satisfacción de saber que se ha adaptado a la perfección a la escudería de Grove, que no oculta lo feliz que está con el trabajo del madrileño.
Las previsiones después de los visto en Bahrein, pese a los tiempos, dejan a Williams en una zona intermedia muy ajustada, en la que no parece claro quien manda, pero sí que el equipo de Sainz estará con Haas y, posiblemente, Aston Martin, en la pelea por ser la quinta mejor escudería en el arranque del Mundial de Fórmula 1.
"No está claro dónde estamos, pero al menos parece que el coche ha respondido bien y es un paso adelante respecto al año anterior", analiza el madrileño a los medios desplazados la isla del Golfo Pérsico, entre los que se encontraba Marca. Allí, Sainz hacía un balance general, calificaba el test de "positivo" y daba esperanzas para el futuro.
"Creo que el coche ha respondido bien a las primeras vueltas. Y hemos conseguido ponerlo en una ventana de trabajo donde el coche parece funcionar a un nivel aceptable. Creo que no podemos concluir los tiempos, porque ya sabes que con estos coches podemos ir cinco segundos más lentos o más rápidos, dependiendo de la gasolina y del mapa de motor que tengas. Y al final estamos mirando dónde están las dos últimas décimas con el resto de la mitad de la parrilla", reconocía el madrileño, quien sabe que esos test sólo le dicen a cada uno lo que necesita saber, pero no son indicativos de lo que puede ofrecer cada coche en carrera.
Esas décimas de las que habla Carlos Sainz son las que van a marcar estar noveno en parrilla o decimosexto. De ahí que todos trabajen para acertar en este arranque, donde todo el mundo va un poco a ciegas. "Es lo que hay, hay que adaptarse, ir a las primeras carreras sin saber dónde están las dos últimas décimas del coche, pero intentaré adaptarme e intentar aprender según vayan pasando las carreras", avisa el español, quien ve un monoplaza con potencial para soñar. "El coche tiene puntos fuertes. Estoy seguro de que tiene puntos muy fuertes y, luego, también tiene puntos débiles, como cualquier otro coche que he conducido en mi pasado. Todos los coches tienen sus puntos fuertes y débiles. Estoy seguro de que ha habido sorpresas positivas, también las ha habido negativas, como siempre", afirmó sin mojarse demasiado.
Lo que sí tiene claro el ex de Ferrari es que va a ir a sumar desde el minuto uno. "Creo que los puntos tienen que ser nuestro objetivo al principio de temporada. Ya lo dije en la presentación del coche, creo que lo demás es pedir demasiado", avisa.