INDYCAR

Álex Palou convierte la Indycar en su patio de recreo

Álex Palou ha vuelto a ganar en la segunda carrera de la temporada de la Indycar en Thermal, demostrando que está un paso por delante de sus rivales y tiene todo para conseguir su cuarto entorchado

Álex Palou convierte la Indycar en su patio de recreo
Álex Palou tras ganar el Gran Premio de Indycar en Thermal Club - Cordon Press
Francisco SalasFrancisco Salas 3 min lectura

Es el mejor y lo demuestra cada carrera. Y es que el español Álex Palou, del equipo Chip Ganassi, ha ganado este este domingo la carrera del Thermal Club de la IndyCar, sellando su segunda victoria de dos en este arranque de la temporada de la categoría reina de los monoplazas en Estados Unidos, además con mucha solvencia. Palou, defensor del título y ganador de tres de los últimos cuatro campeonatos, acabó por delante de la dupla del Arrow McLaren, la que forman el mexicano Pato O'Ward y el danés Christian Lundgaard.

Hacía cinco años que un piloto de IndyCar no arrancaba la temporada con dos victorias de dos. El último en lograrlo fue el neozelandés Scottie Dixon en 2020. Pero el piloto español, que había ganado en St. Petersburg en la carrera inaugural, salía de la tercera plaza este domingo, detrás de Lungaard y de O'Ward, quien había conseguido su primera 'pole' en tres años, pero no fue suficiente para doblegar al barcelonés. Palou volvió a acertar con la estrategia y gestionó de forma brillante la carrera, al esperar su momento sin prisa, con O'Ward al mando durante 51 de las 65 vueltas.

Su oportunidad llegó a diez vueltas para el final, cuando O'Ward comenzó a perder velocidad, y le superó con facilidad para tomar el mando. Tras ese momento Pato no consiguió aguantar el tirmo de Palou, cuyo principal problema en el último tramo de la carrera fue gestionar el 'tráfico' con los doblados, algo que consiguió con solvencia.

Objetivo: el triplete

Arranca así de la forma más dominante posible Palou, en un año en el que pretende conseguir el triplete de títulos de la IndyCar e ir a por las que serían sus primeras 500 Millas de Indianápolis, algo que ya ha rozado en varias ocasiones y que ahora ya puede decir a todas luces que es su verdadero objetivo y lo único que le falta por conseguir en un campeonato del que ya es leyenda. Y no lo esconde, pues dejo muy claras sus grandes sensaciones tras el final de la carrera: "un fin de semana genial, tuvimos un coche muy rápido y ejecutamos el plan muy bien. Lo conseguimos, dos victorias de dos, se siente fenomenal". Además, no perdió la oportunidad de acordarse de su equipo, la estructura de Chip Ganassi, su gran valedor: "tengo un gran equipo, me dan un gran coche, ellos hacen todo el trabajo y yo intento conseguir el objetivo".