Desde su llegada al Paris Saint-Germain, Luis Enrique ha conseguido transformar al equipo en una de las plantillas más sólidas del fútbol actual. Su propuesta ofensiva, dinámica y eficiente ha convertido al conjunto parisino en una escuadra que domina tanto con el balón como sin él. La capacidad del PSG para recuperar la posesión en campo rival y defender en situaciones de presión alta lo ha convertido en un equipo temido en Francia y en Europa.
El primer trofeo de la temporada podría llegar este mismo fin de semana. El Paris Saint-Germain está a punto de asegurar el título de Ligue 1, y este sábado podría confirmarse matemáticamente como campeón. Desde la llegada de la inversión qatarí, la supremacía en el torneo doméstico ha sido una constante, pero lo de este año ha sido excepcional. El equipo ha mantenido un nivel arrollador jornada tras jornada, sin relajaciones ni concesiones, asegurando el liderato con autoridad.
En la antesala del partido contra el Saint-Étienne, correspondiente a la jornada 27, el técnico español atendió a los medios de comunicación. El duelo, que podría sellar el título si se combinan otros resultados (una derrota del Olympique de Marsella y un empate entre Mónaco y Niza), no parece generar distracción en el entrenador, quien evitó centrarse en la posibilidad del alirón y prefirió enfocarse en la continuidad del rendimiento del equipo.
Sobre la opción de proclamarse campeón, Luis Enrique fue tajante: "Es algo anecdótico. Nuestro objetivo es disputar con intensidad los ocho partidos restantes de la liga, para prepararnos de la mejor manera para los otros torneos en los que seguimos vivos".
Acerca de la situación personal de Marquinhos, tras la pérdida de su hija, señaló con respeto: "Está en la convocatoria y listo para jugar. No hablaré de temas personales".
Respecto a las críticas que ha recibido durante la temporada, el técnico aseguró: "Es parte del trabajo. Nos critican cuando las cosas van mal y nos elogian cuando funcionan. Estoy acostumbrado".
El dominio del Paris Saint-Germain en la presente Ligue 1 ha sido tal que se ha abierto la posibilidad de terminar el torneo sin conocer la derrota. Sobre este reto, Luis Enrique se mostró cauto: "No se es campeón hasta que sea matemático, pero es evidente que estamos en una gran posición. Somos el mejor equipo del torneo y queremos utilizar estos partidos restantes para seguir mejorando".
Cuando se le preguntó por la planificación de los próximos compromisos, incluyendo el cruce contra el Aston Villa, respondió: "Nos preparamos como siempre. En un equipo como el nuestro, todos los jugadores son fundamentales y pueden ser decisivos en cualquier momento".
Finalmente, acerca de las declaraciones de Hansi Flick sobre la sobrecarga del calendario, Luis Enrique evitó la controversia: "Cada uno tiene derecho a su opinión. No tengo nada que comentar".