BALONMANO

Campanada local en el Mundial de balonmano

Croacia ha hecho buena su localía en la primera semifinal del Mundial de balonmano para batir a Francia en un duelo vibrante, en que los franceses se vieron desarbolados por el empuje del público y el acierto de unos croatas crecidos por las cirscuntancias

Campanada local en el Mundial de balonmano
Croacia celebrando su pase a la final del Mundial de balonmano 2025 tras ganar a Francia - Cordon Press
Francisco SalasFrancisco Salas 4 min lectura

La primera semifinal del Mundial de balonmano dejó claro que hay deportes en los que el factor campo se nota más que en otros, y el balonmano sin duda alguna es uno de ellos. Y es que el hecho de jugarse en Zagreb fue un acicate muy grande para Croacia, que ha conseguido algo que no parecía que fuera posible, acabar con Francia, la que por nombres era gran candidata a llegar a la final, pero que no ha podido hacer nada ante la "encerrona" planteada por los balcánicos, que fueron muy superiores en algunos tramos del partido y supieron sufrir para ganar 28 a 31 y volver, dieciséis años después a una final mundial. Ahora esperan rival, que saldrá del Dinamarca - Portugal.

Una revancha de 2009, cuando los croatas se vieron privados frente a su público de lograr su segundo título de campeones del mundo tras caer por 24-19 ante Francia en la final, en esta ocasión los croatas sí hicieron valer su condición de anfitriones y lograron el billete para la lucha por el oro. Presea dorada que pondría el mejor colofón posible a la carrera internacional del central Domagoj Duvnjak, que a sus 36 años se despedirá de la selección croata a la conclusión del presente Mundial. Un 'Dule', el único 'superviviente' del equipo croata que perdió la final del Mundial del año 2009, que tuvo un papel testimonial en la triunfo de los locales, liderados por unos sensacionales Zvonimir Srna, autor de siete dianas, y Dominik Kuzmanovic, que cerró el choque con quince paradas, algunas de ellas en el momento clave.

Un inicio fulgurante

Croacia cimentó el triunfo en unos increíbles veintiséis minutos iniciales, en los que cuando no era Srna, era Ivan Martinovic, autor de seis tantos, o Mateo Maras, que firmó cuatro dianas, los que perforaron una y otra vez la portería francesa, para situar a Croacia con una renta de nueve goles, 9 a 18, a cuatro minutos para la conclusión de la primera mitad. El contundente marcador obligó a Francia a arriesgar con un ataque con siete jugadores de campo, que apenas funcionó a los de Guillaume Gille, todo lo contrario que la profundísima defensa 3-3 que permitió a los galos reducir su desventaja en el marcador hasta los 7 tantos al descanso.

Remontada que ni la expulsión con tarjeta roja directa que vio Aymeric Minne logró frenar en un segundo tiempo, en el que el partido se tornó cada vez y más duro con el permiso de los colegiados alemanes, superados por completo por el eléctrico ambiente que se vivió en el Arena Zagreb. De hecho, Francia, liderada por Dika Mem, autor de ocho tantos, se llegó a poner solo tres goles, por 25 a 28, a siete minutos para la conclusión, para desesperación de un equipo croata que se quedó con dos jugadores menos sobre la pista por las exclusiones de Marko Mamic y Marin Jelinic.

Pero cuando la remontada parecía más factible para los franceses, surgió la figura del veterano central Igor Karacic, que con un gol y un penalti volvió a dar aire a Croacia. Finalmente este triunfo permitirá a Croacia volver a luchar, dieciséis años después, por el oro Mundial el próximo domingo en Oslo con el ganador de la semifinal que medirá este viernes a Dinamarca y Portugal.