El mediocentro del
Real Oviedo Édgar González ha advertido tras el empate ante la Ponferradina que a los azules les faltó "la fluidez necesaria para rematar el partido", algo que no logró a pesar de tener el control del juego y que el pivote
cedido por el Real Betis espera cambiar este mismo martes ante el Alcorcón. El polivalente jugador catalán, que comenzó como central, marcó el tanto que le dio un punto a su equipo, suma ya tres en una
más que notable temporada y llama con fuerza a la puerta de Manuel Pellegrini.
"Metimos a la Ponferradina en su propio campo, pero
nos faltó generar alguna ocasión más para meter el segundo gol. Todo el mundo se juega mucho ahora, la cosa se iguala más, y
estos detalles son los que marcan las victorias. En la primera vuelta quizás cayeron algo más de nuestro lado y ahora nos está costando", ha apuntado.
Édgar,
autor del gol del empate, ha explicado que marcar de nuevo y que su tanto sirva para sumar es algo que refuerza tanto su confianza como su rol en ataque, donde es el técnico azul, José Ángel
Ziganda, quien le pide que se sume con frecuencia en segunda jugada y está
mostrando una faceta ofensiva desconocida hasta ahora.
"
Tuve alguna ocasión más durante el partido y eso es algo que tengo en mente. El míster
me pide que sea llegador desde la segunda línea y con lo que sé que puedo ayudar al equipo, por lo que
trataré de volver a hacerlo cada vez que pueda", ha apuntado el defensa reconvertido en las últimas campañas a pivote.
Édgar ha valorado haber sacado
puntos en los dos campos más complicados de la categoría -
ante RCD Espanyol y RCD Mallorca- y ha advertido de que, pese a que ahora toca un escenario diferente, El Alcoraz y un Alcorcón que luchar por salir de abajo, el trabajo y el objetivo será igualmente complicado.
"Esta semana hay
seis puntos en juego y aunque
Alcorcón y Castellón serán rivales distintos, nuestro objetivo es el mismo: ir a por los partidos creyendo en que tenemos armas para conseguir los tres puntos en cada uno de ellos", ha concluido el jugador cedido por el Betis.
Édgar debutó con las trece barras en la temporada 2017/2018 como marcador central en la defensa de tres de
Quique Setién; consiguió ser
importante en el primer equipo el curso pasado con
Rubi actuando como pivote por delante de la zaga y ahora, tras brillar como centrocampista llegador durante su productiva cesión en el Oviedo de
Ziganda, espera
llamar la atención de Pellegrini y ganarse un sitio, de lo que sea, en la plantilla verdiblanca la próxima campaña.