El Betis no fichó un delantero centro en enero, como se le recuerda cada día desde entonces a Serra Ferrer, pero el motivo de que no llegase nadie no fue la dejadez. Ocurrió que las opciones tanteadas se pusieron inalcanzables. Generalmente, por un mero asunto económico, pues el invernal es
un mercado tremendamente caro, al ser una ventana para necesitados.
Hubo
un atacante que gusta mucho en Heliópolis y en el que
el Betis estaba dispuesto a invertir una importante suma de dinero, si cuajaba en su cesión hasta final de temporada, pero su dueño, el
Bayer Leverkusen, se negó. Y eso que
Lucas Alario (26) estaba dispuesto a vertir de verde y blanco.
El atacante argentino, sin embargo, continúa infeliz en el Bayer porque su técnico,
Peter Bosz, no le da apenas bola. "
Lucas es un buen jugador. Por lo tanto, para mí es importante que esté con nosotros", dijo el técnico tras el doblete de Alario este pasado fin de semana. Un doblete que firmó saliendo desde el banquillo, por la lesión de un compañero. El ex de River no lo ve tan claro. "Me gustaría jugar más. Quiero dar todo por el equipo, porque soy feliz aquí", dijo el delantero en un principio, para más tarde apostillar:
"En junio veré...".
Y es que Alario, pese a haber costado
24 millones de euros en 2017, no juega un partido como titular desde febrero. En la presente temporada acumula
nueves tantos (cuatro en la Bundesliga, cuatro en la Europa League y uno en la Copa) y
tres asistencias.
Serra tiene pensado reestructurar por completo el ataque del Betis, fichando un '9' puro, y Alario encaja a la perfección. Así las cosas, mejor no poderle de vista.