Pasa el tiempo y
José Antonio Reyes no renueva. Desde
Nervión, un día aseguran que son optimistas, otro que el asunto está parado y, siempre, que su intención es la de
ampliar la vinculación del '10'. Puede que esto último sea cierto, pero la realidad es que la idea que tienen el
Sevilla y el canterano son bastante dispares y, a día de hoy, que vaya a continuar más allá del 30 de junio en Nervión está muy
difícil o
casi imposible, por dejar alguna opción abierta.
El utrerano, quien cumplirá 32 años el próximo 1 de septiembre, tiene la idea de firmar el último gran contrato de su carrera. Por él, lo haría en el club de su vida, pero éste no está dispuesto a hacerle una
propuesta de varias temporadas, sino sólo una en la que el rendimiento dictase la duración del mismo. Es decir,
Reyes iría ampliando su vinculación en función de los partidos que disputase.
Y fuera no sólo estamparía su rúbrica sin condiciones, sino que también, merced a su trayectoria y al buen rendimiento que sigue ofreciendo, se aseguraría percibir una
suma de dinero por temporada bastante más elevada que la que pueda darle el
Sevilla, cuyo acercamiento hasta ahora se reduce a una breve conversación con
Castro, que fue tan informal que el propio mediapunta dijo el pasado jueves que el club "todavía no ha hablado" con él. Quizás, de hecho, ni lleguen a sentarse.
Las palabras de BetoAyer algunos medios, entre ellos ED, se hicieron eco de unas palabras de
Beto difundidas por su asesoría de prensa que, por la tarde, fueron desmentidas. O algo así. La cuestión es que la citada empresa se puso en contacto con el
Sevilla para hacerle ver que las declaraciones del luso no eran tales y, al mismo tiempo, que han salido a la luz por un error de la propia asesoría. Un asunto confuso. Las ya suprimidas palabras de Beto, en resumen, fueron éstas: "Vuelvo y creo que puedo ser bueno para el equipo. Quiero dar al
entrenador otro buen dolor de cabeza. Mi deseo es el de recuperar la titularidad; dependerá de mí".