Como entrenador en paro, el nombre de
Pepe Mel se ha relacionado este verano con distintos equipos del panorama futbolístico nacional e internacional.
El ex del Betis ha sonado incluso para el puesto de seleccionador español, que al final fue adjudicado a Julen Lopetegui.
A pesar de estar sin equipo desde que acabara su última etapa como verdiblanco el pasado mes de diciembre,
el madrileño no ha cesado en su formación. De hecho, fue un observador de lujo de los métodos de Arsène Wenger, quien autorizó al preparador español para presenciar sus entrenamientos en el final de esta última campaña. De esta manera, las pretensiones de
Mel eran perfeccionar su inglés y buscar una segunda oportunidad en la
Premier League tras su paso por el West Bromwich Albion, club al que dirigió durante 17 encuentros y al que salvó del descenso en 2014.

Mientras, este verano, el preparador capitalino está disfrutando de unas vacaciones en familia en Marruecos, desde donde él mismo subió una foto con su hija en su perfil de Instagram.
De momento, se ha mostrado ajeno a
las informaciones que lo sitúan en el Sharjah Cultural Sports Club de la Primera división de los Emiratos Árabes. Y es que, tras la renuncia del griego Georgios Donis, el club de la UAE Gulf League se habría fijado en el ex del Betis para que tome el mando del banquillo. Si finalmente el madrileño arriba a este exótico destino,
Rubén Castro sería una de sus peticiones, según ha podido saber
ESTADIO Deportivo.En su etapa en Inglaterra,
Mel no quiso 'robar' ningún futbolista bético, algo que cambiaría ahora con el canario, quien ha reiterado en más de una ocasión que su deseo es retirarse como futbolista verdiblanco. Después de haberlo tenido bajo su batuta en el Rayo y el
Betis, Mel estaría dispuesto a llevarse a Rubén a este exótico destino, tentándolo con 'petrodólares'.