Elevar a definitivo cualquier movimiento en fútbol, especialmente los relacionados con el mercado de fichajes, es arriesgado. Por eso, ayer se reflejaba en estas páginas un pesimismo que contrastaba, sin duda, con el optimismo de la víspera. Porque, si el agente de
N´Diaye aseguraba a ESTADIO que "
Sunderland y
Betis han llegado a un acuerdo para el traspaso" y anunciaba una visita el jueves a la capital hispalense, la lógica invitaba a pensar en que viajaba a finiquitar la operación.
Pero, una vez aquí,
Bakary N´Diaye, a la sazón hermano del futbolista que ansían los técnicos heliopolitanos para reforzar la zona de cobertura, no terminó de verlo claro. Cuestionadas las partes, el problema estribaba en la presunta imposibilidad bética para afrontar un desembolso de este calibre ahora (1,6 millones de euros netos, cantidad a la que habría que añadir una serie de pluses y otro montante similar cuando se consume el ascenso a
Primera), que hacía desconfiar al intermediario de que hubiera garantías para el sueldo de su representado. Aquél, por otra parte, le parecía bajo, pues la propuesta sevillana se acerca más a la parte proporcional de la ficha que se afrontó en la segunda vuelta de la temporada 2013/2014 que a sus emolumentos íntegros en los ´Black Cats´.
Trataron de hacerle ver que la
Segunda división española no es la
Premier League, aunque Bakary N´Diaye presumía de tener una oferta de Primera (acaso del
Celta) y otras del extranjero, tanto en
Italia como en
Turquía, todas más atractivas para el mediocentro. Incluso, amenazó con plantarse ayer en
Vigo para cerrar su pase al Celta, lo que, definitivamente, no acabaría produciéndose.
Por su parte, desde la planta noble del
Benito Villamarín llegaban mensajes tranquilizadoras. Insistía una fuente autorizada de la entidad verdiblanca en que la partida presupuestaria destinada a la contratación de Alfred N´Diaye es elevada, aunque se aprobó en una reunión reciente del consejo de administración y, por ende, está reservada ya para tal fin. "Llegará a la cuenta del Sunderland en cuanto sea necesario", aclaraban desde el club, al tiempo que se recalcaba la entente alcanzada recientemente con los británicos, amén de la charla convincente de varios técnicos heliopolitanos con el propio jugador durante la reciente concentración de su todavía equipo en el
Algarve portugués.
En otro orden de cosas, el representante del pivote decía estar aún en
Sevilla al cierre de esta edición, reconduciendo un trato que, seguramente, nunca llegó a romperse del todo, más allá de los amagos y bandazos propios de los profesionales (o no tanto a veces) que pelean por una comisión mayor en este mundillo. Según pudo constatar este periódico,
Alexis le había dado el jueves un ultimátum claro: o se dejaba de rodeos y otras ofertas o el Betis activaría un ´plan B´ para potenciar su centro del campo. El plazo acababa esta semana, así que, teniendo en cuenta que mañana es domingo, el margen de maniobra se reducía para el intermediario francés. Por si fuera poco, el Sunderland habría instado a Bakary N´Diaye a retomar las negociaciones con la entidad hispalense, ya que, en realidad, es la única que se había comprometido a pagar un traspaso por el futbolista y que, encima, había logrado el beneplácito de
Margaret Byrne (directora ejecutiva de los ´Black Cats´) y
Lee Congerton (su director deportivo).
Y es que habría que reseñar que, pese al escaso poderío económico que le queda al conjunto de
La Palmera en Segunda división, sobre todo después de haberse convertido en una sociedad concursada, el resto de pretendientes de N´Diaye pretendían, a lo sumo, un traspaso por cantidades testimoniales, apostando la mayoría por una fórmula, la cesión con opción u obligación de compra, que se está extendiendo como la pólvora en el fútbol europeo. Sobre todo, el de las Ligas importantes, pues el mediocampista y central parisino parece escarmentado de las propuestas rimbombantes pero poco fiables llegadas desde destinos exóticos como Turquía, de los que salió escaldado la última vez.
En resumen, la parte más reticente al acuerdo reconocía anoche la reanudación de las gestiones y la posibilidad de cerrarlas pronto de forma satisfactoria. Pero quedan capítulos.